“Sin ninguna duda estamos hablando de estudios con grupos reducidos, que tienen por objetivo marcar un camino inicial y abrir las puertas a nuevas y más voluminosas investigaciones, pero los resultados son contundentes y nos alegramos de poder compartir la buena noticia de una pequeña luz en este camino tan dificultoso al que nos está enfrentando la pandemia”, sostuvo a su tiempo el médico infectólogo, jefe del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Hospital Muñiz y también co-autor del estudio, doctor Roberto Hirsch.
En cuanto al crecimiento en el mundo de la evidencia científica a favor de la droga, un metaanálisis realizado en el Reino Unido por un grupo de médicos expertos en cuidados intensivos agrupados en la Alianza de Cuidados Críticos de COVID-19 en Primera Línea (FLCCC por su sigla en inglés), concluyó que la ivermectina es un fármaco esencial para disminuir la morbilidad y mortalidad producida por la infección por COVID-19 y que dado los resultados alcanzados ya no es ético seguir realizando ensayos comparativos entre ivermectina y placebo, y que aquellos en curso que se están llevando a cabo deberían cerrarse.
El trabajo, denominado La ivermectina reduce el riesgo de muerte por COVID-19: una revisión rápida y metaanálisis en apoyo de la recomendación de la primera línea COVID-19. Alianza de cuidados críticos, analizó los resultados de 25 investigaciones científicas de ivermectina vs. placebo en términos de muerte (resultado primario), mejora o deterioro de la condición, tiempo de recuperación, duración de la internación hospitalaria, admisión al hospital (para tratamiento ambulatorio), ingreso a unidad de cuidados críticos (o requerimiento de ventilación) y efectos adversos graves.
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Esta revisión y metaanálisis, que en total incluyó 2045 participantes como profilaxis y 1835 COVID positivos, confirmó una reducción de la mortalidad de entre el 65 y el 92% (dependiendo del estadio de la enfermedad en los pacientes tratados) y una disminución de la infección por COVID-19 entre un 82 y 92% cuando se usa en forma preventiva en los trabajadores de la salud y sus contactos estrechos.
Según explicó Carvallo al diario El Día de Gualeguaychú, “el estudio de la ivermectina y su relación con el COVID-19 se inició en Australia, donde estaban viendo su eficacia en virus como el dengue, la chikungunya, zika, la encefalitis del Nilo Oeste entre otros”. “En medio de estos estudios apareció la pandemia y entonces los investigadores reemplazaron esos virus por el SARS-CoV-2 y confirmaron que el tratamiento in vitro, en laboratorio, en infectados con COVID-19, la ivermectina reducía a cero, dramáticamente en 48 horas, la carga viral”, resumió el especialista.
En paralelo, la prestigiosa revista brasilera Braz y Infect publicó una carta al editor donde un grupo de investigadores de la India solicitaba que “más allá de las certezas y las dudas al respecto, es fundamental que los ensayos clínicos que se realizan sobre ivermectina incluyan a pacientes con COVID-19 para comprender si esta droga puede ofrecer efectos beneficiosos en pacientes que ya desarrollaron complicaciones producto de la infección”.
Y un trabajo sobre 72 pacientes denominado ‘Un curso de 5 días de tratamiento con ivermectina reduce la duración de la infección por COVID-19’, publicado en el International Journal of Infections Diseases, concluyó que ‘aunque la muestra del estudio fue demasiado pequeña (n = 72) como para sacar conclusiones sólidas, los resultados proporcionan evidencia del beneficio potencial de la intervención temprana con el fármaco ivermectina para el tratamiento de pacientes adultos diagnosticados con COVID-19 leve’.
“Acá no falta evidencia, hay 46 estudios de todas las variedades, a doble ciego, clínicos, con placebos, observacionales”, sentenció Carvallo.